vacaciones con libros

Holidays with notebooks

Posted on 14 February, 2013 · Posted in Uncategorized

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Perderse de la playa y los campamentos de verano puede ser frustrante para muchos niños. Pero otros, los menos, prefieren estudiar por placer.

Existen seres para los que el verano es sinónimo de aprendizaje. Niños que adelantan años lectivos mientras sus compañeros juegan a la pelota. Adolescentes que viajan a estudiar idiomas cuando sus parejas están tiradas sobre la arena de una playa. Y extranjeros que se ponen al día con las asignaturas nacionales mientras los uruguayos descansan en un camping.

Matías es uno de esos seres. No hizo quinto de escuela. En realidad sí lo cursó, pero en versión reducida: durante el verano. En el colegio privado al que había asistido cuando aprendió a leer y escribir lo inscribieron en una generación más chica para que no fuera el más pequeño del grupo. Cuando sus padres decidieron que lo cambiarían de institución, ya sobre el final de cuarto año, él quiso entrar directo a sexto para estar todo el liceo con compañeros de la misma edad. Eso sí, tuvo que pasar todo febrero con clases particulares, entre libros y cuadernos.

Una maestra particular lo recibía tres veces por semana. Y ahí iba él. Con bermuda, chancletas, una remera clara para no atraer los rayos del sol y la mochila al hombro. Era el mismo bolso que usó el resto del año, con la salvedad de que adentro guardaba, además de útiles y libros, un protector solar.

Autor: TOMER URWICZ
Fuente El pais – Suplemento Tendencias